La acción exterior

El plan “Barcelona, ciudad refugio” impulsa acciones en origen y en ruta, y se coordina y colabora con otros municipios y con entidades y ONG internacionales que trabajan sobre el terreno.

 

La red de ciudades refugio Haz clic para desplegar el contenido

La coordinación entre ciudades y municipios es imprescindible. Son las ciudades las que acogen a las personas refugiadas o las que las tendrán que acoger en el futuro, y donde deberán integrarse y empezar una vida segura.

En un marco donde muchas ciudades del sur de Europa han sido abandonadas por los estados a la hora de aliviar la carga de personas refugiadas y migrantes llegadas a las ciudades, Barcelona fue la impulsora de una red europea de ciudades refugio, Solidarity Cities, a la que también se sumaron muchos municipios del Estado. La red tiene como objetivo principal promover la cooperación y el intercambio de información y de buenas prácticas, tanto para ofrecer apoyo mutuo en situaciones de emergencia como para compartir las estrategias de intervención.

El refugio es un fenómeno cada vez más urbano, y urbana debe ser la respuesta. Las ciudades no solo ofrecen servicios y puestos de trabajo, sino que son fundamentales a la hora de ofrecer protección a las personas que huyen de los conflictos armados y de las violencias más diversas.

La red también promueve las acciones de incidencia política para presionar a las administraciones responsables, con el fin de que cumplan sus compromisos internacionales y europeos y decidan políticas que actúen sobre la raíz del problema y vayan más allá de la acogida.

En este marco, el Ayuntamiento reclama y trabaja para el establecimiento de un corredor legal para que las personas refugiadas puedan llegar a la Unión Europea con seguridad y evitar, así, más muertes.

La colaboración con otros municipios también se articula tanto en una relación ciudad-ciudad como en el marco de las diversas redes internacionales de las que el Ayuntamiento forma parte, como Eurocities, Medcities, la Asociación Mundial de las Grandes Metrópolis y la Red Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales y Regionales (CGLU). Las redes formales son fundamentales para la colaboración, la cooperación y la comprensión mutuas.

Junto con otras urbes, como Ámsterdam, Atenas, Berlín o Helsinki, Barcelona impulsa el primer intento de gobernanza multinivel de la Comisión Europea: la Agenda Urbana de la UE, surgida del Pacto de Ámsterdam, desde donde se trabaja para reforzar la voz de las ciudades en las estructuras de poder de Bruselas y conseguir que sean elegibles para recibir fondos de emergencia, del mismo modo que ya lo son los estados y las entidades.

El programa "De ciudad a ciudad" Haz clic para desplegar el contenido

El plan “Barcelona, ciudad refugio” puso en marcha el programa de colaboración “De ciudad a ciudad”, que proporciona asistencia y experiencia en proyectos concretos a los municipios con más densidad de población refugiada en tránsito y que asumen una carga mayor con respecto a la acogida de personas que huyen de sus países buscando seguridad.

El principio de este programa de cooperación directa es ayudar a los que ayudan y confrontar la parálisis de los estados abriendo vías de cooperación entre ciudades que den apoyo tanto a las poblaciones refugiadas como a las locales.

La iniciativa ya se ha llevado a cabo con las ciudades de Atenas y Lesbos, en Grecia; Lampedusa, en Italia; Gdansk, en Polonia; Hamburgo, en Alemania; o Ámsterdam, en Holanda.

La intervención en origen y en ruta Haz clic para desplegar el contenido

La cooperación para la justicia global del Ayuntamiento de Barcelona se ha convertido en una política distintiva y clave que muestra, al mismo tiempo, el perfil y el liderazgo de Barcelona en el activismo internacionalista creciente de las ciudades y el apoyo y el compromiso con la solidaridad activa de la ciudadanía y de sus organizaciones hacia la sociedad civil, con el mismo esfuerzo de solidaridad y cooperación transformadora.

Lo hace de una manera directa desde la Dirección de Justicia Global y Cooperación, a través de subvenciones, mediante la cooperación bilateral ciudad-ciudad, la cooperación concertada con otras entidades y la multilateral, y en asociación con otros municipios en el marco del Fondo Catalán de Cooperación al Desarrollo (FCCD).

Como fruto y como respuesta al compromiso de las reivindicaciones ciudadanas, el presupuesto anual de esta dirección es el 0,7 % de los ingresos propios del Ayuntamiento.

 

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