El papel de la Unión Europea

En la Unión Europea viven alrededor de un millón de refugiados reconocidos. Representan el 7 % del total mundial y equivalen al 0,2% de la población de los 28 países.

Pero en un escenario en que el número de personas desplazadas de manera forzada sigue creciendo cada día en el mundo, durante el 2017 solo solicitaron protección internacional a los países que integran la Unión Europea la mitad de personas respecto del año anterior. Eso se explica porque, al reforzar los controles y trasladar la gestión de fronteras a los países vecinos, se ha dejado a una gran parte de estas personas atrapadas en los países de origen y de tránsito. 

Unión Europea

Las cifras de asilo en la Unión Europea el 2017

649.855 nuevas
solicitudes

973.330 decisiones
adoptadas*

538.000 personas
protegidas

534.303 peticiones
rechazadas

927.300 personas
esperando respuesta

Fuente: Eurostat.

  • * Decisiones adoptadas en primera instancia.

En el 2017 hubo uns 650.000 solicitudes de protección internacional en la UE, casi la mitad de las solicitudes del 2016.

El refuerzo del control de sus fronteras externas y la falta de vías de llegada reguladas y seguras a la Unión Europea deja a una gran parte de las personas atrapadas en los países de origen y de tránsito y las empuja a ponerse en manos de las mafias y seguir rutas peligrosas. 

Entre el 2015 y el 2016, 2,3 millones de personas llegaron o intentaron acceder al territorio comunitario de manera irregular, cerca del doble que durante el periodo 2009-2014, según datos de Frontex, la agencia europea de control de fronteras externas, y de la Comisión Europea. Acnur calcula que más de un millón de personas llegaron por mar.

En cambio, durante el 2017, la afluencia bajó hasta las 204.700 personas, la cifra más baja registrada en los últimos cuatro años. Las entradas ilegales disminuyeron en tres de las rutas principales de entrada en el continente: la de los Balcanes occidentales, la del Mediterráneo oriental (con destino a Grecia) y, en menor medida, la del Mediterráneo central (que conduce a Italia).

Solo las costas españolas registraron un repunte en el 2017, a través del Mediterráneo occidental, con más de 23.000 inmigrantes ilegales, el doble que en el 2016. Todo indica que el Mediterráneo seguirá siendo la principal vía de llegada a la UE durante el 2018, y también uno de los puntos donde más muertos se registran: entre el 2015 y el 2017, según la OIM, al menos 14.652 personas han muerto en el Mediterráneo. 

La mayoría de las personas que han pedido protección a los países de la Unión Europea proceden de Siria, Irak, Afganistán, Nigeria, Pakistán, Eritrea y Albania, y huyen de conflictos armados, la violencia, la opresión o la vulneración de los derechos humanos. Otras dejan atrás catástrofes naturales, hambre y miseria.

La Unión Europea es el bloque político más próspero del planeta, pero ha reaccionado a la crisis humanitaria de refugiados blindando fronteras, negociando repartos de cuotas escasas que se han incumplido y destinando ayuda financiera a programas humanitarios y de asistencia, sobre todo para los países limítrofes de Siria.

 

Política de asilo Haz clic para desplegar el contenido

Los países de la Unión Europea son firmantes de una larga serie de legislaciones que los obligan a acoger y ofrecer una protección adecuada a los refugiados y a garantizar los derechos de todas las personas migradas, con independencia de los motivos de su desplazamiento.

Desde 1999, la Unión Europea impulsa el Sistema Europeo Común de Asilo (SECA), que prevé la armonización de legislaciones y la aplicación de unos criterios similares para tramitar y valorar las solicitudes de asilo y para atender tanto a los demandantes como a las personas que obtienen protección y garantizarles seguridad y condiciones de acogida dignas, además de acceso a los servicios de salud, educación, servicios sociales, permiso de residencia y autorización de trabajo.

Algunos estados miembros, entre los cuales se encuentra España, todavía no las han incorporado del todo en su legislación nacional, por lo que la Comisión Europea les abrió procedimientos de infracción en el 2015. Las diferencias persisten y las personas refugiadas reciben un trato distinto según el país donde solicitan protección.

El SECA también dispone de una base de datos conjunta de huellas dactilares de los solicitantes de asilo (Eurodac) que sirve para determinar el país responsable de tramitar la solicitud. Eso implica que cuando un refugiado viaja a través de varios países buscando refugio, uno de los estados lo pueda deportar al primero al que llegó, habitualmente países fronterizos. El denominado sistema de Dublín, por el convenio que lo puso en marcha, afecta a una media de 50.000 casos cada año. Tiene en cuenta el criterio de unidad familiar, es decir, el país responsable es aquel en el que ya residen familiares del solicitante, pero no sus preferencias.

La Unión Europea distingue entre solicitante de asilo y refugiado. El primero es quien pide protección internacional; el segundo, quien la obtiene. Para conseguirla, hay que seguir un procedimiento legal más o menos largo que varía de un país a otro y demostrar que se ha tenido que abandonar el país de origen porque la propia vida peligraba, lo que no siempre es fácil.

Los estados otorgan dos formas de protección: el estatuto de refugiado y la protección subsidiaria. Algunos países conceden también permiso de estancia por razones humanitarias.

Los datos de asilo Haz clic para desplegar el contenido

Según la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO), durante el 2017 se produjo una disminución significativa en el número de solicitudes de asilo: se registraron 706.913 en los países de la UE, una disminución del 43 % en comparación con el 2016. Este es el segundo año consecutivo con menos solicitudes de asilo después del número sin precedentes de llegadas que se dio entre el 2015 y 2016.

La mayoría de los solicitantes de asilo en la UE procedía de Siria (108.040), Irak (52.625) y Afganistán (49.280), seguidos de los nacionales de Pakistán, Eritrea, Albania, Bangladés, Guinea e Irán. Aparte, también destaca el aumento de las solicitudes de los ciudadanos de Georgia y de Venezuela.

De hecho, Venezuela fue el país con mayor aumento de solicitudes en el 2017. Mientras que hasta el 2014 los venezolanos presentaban unas cien demandas al año en la UE, el número ha ido aumentando con rapidez en los últimos años, hasta las 12.020 solicitudes del 2017, y se ha convertido en el decimosexto de la lista de principales países de origen de los demandantes de asilo.

Los principales países donde la pidieron fueron, en primer lugar, Alemania, con 222.560 peticiones registradas, seguida de Italia (128.850) y Francia (99.330).

Alemania, sin embargo, a pesar de mantenerse al frente por sexto año consecutivo, ha visto disminuir en un 70 % las solicitudes de asilo con respecto al 2016. La caída se dio en todas las nacionalidades de demandantes, con la excepción de los nacionales de Turquía y Guinea.

También Hungría y Bulgaria registraron importantes descensos en las solicitudes, que, en el caso del primer país, se situaron en el 88 % y, en el segundo, fueron del 81 %.

En Austria, uno de los estados miembros más duros en política migratoria, las demandas de protección internacional se redujeron en un 42 %.

Los principales beneficiarios fueron ciudadanos sirios —un 33 % del total—, seguidos de afganos e iraquíes. 

Las medidas de emergencia Haz clic para desplegar el contenido

La Comisión Europea propuso en mayo del 2015 dos mecanismos de emergencia para implicar a los estados miembros en la crisis de refugiados, las cuotas de reubicación y las cuotas de reasentamiento, que debían cumplirse en dos años. Las primeras afectaron a las personas que habían conseguido llegar a la Unión Europea y se encontraban en Italia y Grecia. Las segundas se refieren a las personas que estaban refugiadas en campos en los países limítrofes a Siria, en Turquía, el Líbano y Jordania.

En el primer caso, se repartieron 160.000 personas; en el segundo, 20.000. La distribución entre países se calculó en función de la población y el PIB de cada uno, corregidos con la tasa de paro y el esfuerzo de asilo en los cinco años anteriores. El que más refugiados asumió es Alemania, seguida de Francia y España. Cada país recibiría como compensación 6.000 euros por persona reubicada.

Las cuotas se aplicaron a los refugiados originarios de terceros países con una media europea de reconocimiento igual o superior al 75 %: Siria, Eritrea e Irak.

Los dos programas acabaron en otoño del 2017 en fracaso. En conjunto, según los datos de la Comisión Europea, se reubicaron cerca de 30.000 personas y se reasentaron unas 17.000, lo que solo supone, aproximadamente, un 25 % del total. 

Finalmente, en verano del 2018, los 28 países comunitarios llegaron a un nuevo acuerdo general sobre migración. Este establece la creación de centros controlados en la UE que separarán a las personas refugiadas de las que se considere que migran por “razones económicas”. Estas últimas serán devueltas a sus países de origen, mientras que los demandantes de asilo se reubicarán entre estados que se ofrezcan voluntarios a acogerlos. Cada país decidirá “de manera voluntaria” si acoge o no uno de estos establecimientos, lo que pone fin a las cuotas obligatorias de reparto y contenta a los estados que se niegan a recibir un solo refugiado o inmigrante irregular.

Hechos y datos de la crisis en la Unión Europea

Migrantes económicos frente a refugiados

Esta crisis trata de refugiados y no de migrantes económicos. Si en el 2015 el 84 % del más de un millón de personas que llegaron por mar a la Unión Europea procedían de los diez principales países de origen de refugiados del mundo, esta proporción es muy similar al 2017. La mayoría han huido de Siria, Irak, Afganistán o Nigeria y todos son candidatos a solicitar protección internacional y a obtenerla.

Llegadas ilegales frente a entradas regulares

Las rutas de llegada a la Unión Europea son irregulares porque su legislación no las prevé regulares. La falta de vías legales y seguras ha convertido el Mediterráneo en una enorme fosa común. Según el informe "Estudio global del tráfico de migrantes", primer estudio mundial que trata el tráfico de migrantes, 8.189 personas murieron en todo el mundo en el 2016 mientras intentaban llegar de forma irregular a otro país, y casi la mitad de estas muertes (3.832) se registraron en el Mediterráneo.

Migrantes irregulares frente a solicitantes de asilo

El número de inmigrantes en situación ilegal ha bajado considerablemente en los últimos años en la UE: si en el 2015 había 2,2 millones de personas "sin papeles", en el 2016 eran 984.000 y, en el 2017, 618.780, según Eurostat. Alemania es el país con un número más elevado de extranjeros residiendo de manera ilegal (156.710), aunque en este apartado se acerca mucho a Francia (115.085), Grecia (68.110) y España (44.625).

Número de refugiados frente a refugiados per cápita

Un país tan pequeño como el Líbano, de un tercio del tamaño de Cataluña y menos de la mitad de su PIB per cápita, aloja a 164 refugiados por cada mil habitantes (250 si se tienen en cuenta también a los palestinos). Jordania, 71; Turquía, 43; Uganda, 32; y Chad, 28. Suecia con 24 y Maltea con 19 son los únicos países europeos en esta clasificación

Emergencia frente a parálisis

En el 2015, los países de la Unión Europea se comprometieron a reubicar a 160.000 refugiados en dos años para aliviar el peso de los países de llegada, especialmente de Italia y Grecia. Era un esquema de emergencia que los estados europeos han incumplido en más del 70 %. Mientras que algunos países, como Alemania en un extremo, han reubicado a 10.825 refugiados provenientes de Grecia e Italia desde el 2015, otros como la Hungría de Orban se han negado a acoger ninguno. 

El coste de la acogida frente al coste de las deportaciones

El gasto de la acogida de los 160.000 refugiados por reubicar de Italia y Grecia es de cerca de mil millones de euros. Los países de la Unión Europea más Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein se gastan lo mismo anualmente en deportar a miles de personas, según ha calculado el consorcio de periodistas que está detrás de Migrant Files.

Mapa de la Unión Europea en que se pueden ver, en cada uno de los 28 países miembros, los datos de solicitudes de asilo y de respuestas positivas y negativas durante el año 2015, así como el porcentaje que eso supone con relación al total de la Unión Europea.

Los datos de asilo en la Unión Europea por estados miembros
Decisiones: se tienen en cuenta las que se han adoptado en primera instancia.
Periodo: de enero a septiembre de 2015.

Fuente: EUROSTAT

  • Las solicitudes de asilo el 2015
  • La evolución de las solicitudes de asilo
  • Las decisiones sobre asilo el 2015
  • La evolución de las decisiones sobre asilo

Fuente: EUROSTAT

Se muestra en cuatro gráficos la evolución del número de solicitudes de asilo y de decisiones sobre las solicitudes que se tomaron de enero a octubre del 2015 y del año 2008 al 2015.

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