“Hoy el requisito de tener un trabajo de 40 horas con contrato mínimo de un año de la Ley de Extranjería es un imposible”

03/05/2018 - 15:31

Redacció

Entrevista. Conversamos con Mariana Isla, directora de AMIC-UGT, entidad colaboradora del Ayuntamiento de Barcelona que ofrece en el SAIER atención a las personas migradas.

Mariana es peruana, psicóloga y con un máster en psicología aplicada a la educación. Lleva quince años viviendo en Barcelona, y ella misma ha pasado por las vicisitudes de la llegada, los primeros contactos y la integración en la ciudad; pero no se queja, porque su situación era muy buena comparada con la de la mayoría de la gente a la que atiende ahora mismo. Actualmente, a pesar de formar parte del equipo directivo de la Asociación de Ayuda Mutua de Inmigrantes en Cataluña (AMIC) y coordinar el área de recursos humanos de la entidad, sigue dedicando una jornada a la semana a atender a personas “usuarias” de los servicios que ofrece el Servicio de Atención a Inmigrantes, Emigrantes y Refugiados (SAIER).

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Si una persona inmigrante se dirige a vosotros, ¿qué ayuda podéis ofrecerle?

Por ponerlo en una sola frase diría que lo que buscamos es la inserción sociolaboral de las personas migradas. Y recalco social. Porque aunque ofrecemos muchos servicios, casi todo gira en torno al asesoramiento en extranjería. Las leyes de extranjería y las leyes laborales van mucho de la mano.

¿Es mejor dar prioridad al asesoramiento legal sobre el laboral?

No se puede entender en su totalidad la vida de una persona extranjera, con lo que la Ley de Extranjería implica, sin entender la vida laboral de esta persona. La situación administrativa en este país depende, casi del todo, de la situación laboral. Se tienen que trabajar las dos vertientes al mismo tiempo.

“La Ley de Extranjería está completamente desfasada y perjudica mucho la integración”

¿Qué es lo peor de la Ley de Extranjería actual?

Esta ley está completamente desfasada y perjudica mucho la integración y la regularización de ciertas situaciones. Se creó en un momento de crecimiento económico con mucha demanda de mano de obra poco calificada en la que el requisito de tener un trabajo de 40 horas y con un contrato de como mínimo un año no era imposible. Ahora, con el mercado laboral tan precario que tenemos, en el que incluso para los españoles es complicadísimo encontrar un trabajo así, este requisito es una auténtica barrera. Y este solo es un ejemplo de lo nociva que puede ser esta ley.

¿Cómo ayudar, pues, a estas personas a conseguir un trabajo? ¿Tenéis bolsas de trabajo?

No tenemos bolsas de trabajo, sino que más bien somos un punto informativo. Trabajamos en red con entidades y servicios de inserción de la ciudad, por ejemplo, Barcelona Activa, ONG, etc. Nosotros ayudamos en los primeros pasos en el mundo laboral de aquí: cómo elaborar o actualizar los currículums y la orientación en la búsqueda, según sus competencias o intereses.

Esta tarea la realizamos sobre todo dentro del SAIER, a la vez que damos apoyo con la homologación de estudios, la orientación para la formación, la búsqueda de vivienda y, también, el apoyo en movilidad internacional para personas que están a punto de realizar el camino inverso: el de emigración hacia al extranjero, tanto de nacionales como de extranjeros, que quieren continuar el camino y que también necesitan herramientas o información para efectuar un aterrizaje más amable en los países que los acogen.

¿Cómo aterriza o llega una persona frente a vosotros en el SAIER?

De entrada, tengo que decir que la mayoría vienen por compatriotas que conocen el servicio, boca a oreja, también algunos o algunas que han pasado previamente por las OAC o los servicios sociales del Ayuntamiento.

Pero el front office del SAIER no lo llevamos nosotros, sino que la ABD, una de las otras seis entidades con quienes compartimos servicios allí, hace el trabajo de filtrado y las deriva a la mesa adecuada a sus necesidades.

Teniendo en cuenta que atendéis a personas de todas partes, la cuestión de los idiomas es vital. ¿Sois un equipo multilingüe?

La verdad es que sí: entre todas hablamos inglés, francés, castellano, italiano, bereber y árabe. Aun así, hay veces que es necesario intérprete cuando las personas usuarias no hablan ninguno de estos idiomas. El mismo SAIER proporciona las personas traductoras cuando la situación lo requiere.

“Las personas con niveles formativos más bajos y de habla no española tienen pocas posibilidades de encontrar el trabajo que pide la Ley de Extranjería”

¿Las personas usuarias con niveles de formación altos acceden más fácilmente a puestos de trabajo?

Así es. Normalmente todo es mucho más fácil con personas que tienen niveles de formación muy altos, formación profesional o superiores y, además, son de lengua castellana.

En el otro extremo encontramos que las personas con niveles formativos más bajos y de habla no española tienen pocas posibilidades de encontrar el trabajo que pide la Ley de Extranjería.

¿Qué podéis hacer, pues, en estos casos tan difíciles?

Pues intentamos que se preparen con formación, básicamente en idiomas catalán y castellano, para cuando sí puedan acceder a un puesto de trabajo. También proponemos formación ocupacional derivándolas a cursos en los que no piden el NIE y son gratuitos o poco caros, las animamos a empezar a ejercer voluntariado para ir introduciéndose en el mundo laboral de aquí… Y, hasta hace poco, ofrecíamos un módulo de conocimiento laboral con asignaturas de derecho laboral. De esta manera, aprendían unos conocimientos mínimos, como, por ejemplo, que, a pesar de no tener papeles, se puede denunciar la explotación; cómo funcionan las principales gestiones laborales (impuestos y demás) y herramientas para buscar trabajo.

¿Ya no existe, este módulo?

Desde enero de este año ya no lo realizamos nosotros. Este módulo de conocimiento laboral es el módulo B de los cursos obligatorios de la Ley de Acogida, que ha sido siempre competencia del SOC [Servicio de Ocupación de Cataluña]. Pero desde la aprobación de esta ley lo habían delegado a entidades como nosotros. Ahora lo han recuperado y no ha habido traspaso de información (nosotros tenemos tres años de experiencia, que tendrían que servir para construir el futuro), tampoco hemos visto ninguna convocatoria de los cursos en la ciudad de Barcelona. Todo es muy preocupante, porque ahora mismo tenemos usuarios y usuarias que nos preguntan si pueden acceder a estos cursos y no tenemos respuestas para darles.

¿Qué incidencia tenéis en las políticas de las administraciones públicas?

Esta vertiente la llevamos conjuntamente con el sindicato UGT. Es el que denuncia cuando cree que se producen hechos que no tendrían que pasar y para exigir cambios legales. Como es el caso, ahora mismo, de la reclamación al Gobierno español para la apertura del diálogo con los interlocutores sociales en materia de empleo doméstico y la ratificación del convenio 189 de la OIT, que daría, entre otros, el derecho a la prestación de desempleo a las trabajadoras del hogar.

¿Para acabar, a un nivel más personal, como lleváis las trabajadoras que estáis en contacto con situaciones tan al límite la frustración cuando veis que no podéis hacer más?

En mi caso, mi formación de psicóloga me ayuda mucho para conseguir una escucha activa, comprender y empatizar sin llegar a que me afecte profundamente.

Pero la verdad es que los casos que acaban bien o los que se encaminan bien nos dan mucha satisfacción y resultan gratificantes.

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