2017: Más pateras, más rescates, más muertos

18/12/2017 - 07:58

Redacció

Migració. Durante el 2017 se ha duplicado el número de personas que llegan de manera irregular a España. El trayecto ha costado la vida a un 61 % más que el año pasado.

El 18 de diciembre es el Día Internacional del Migrante, que conmemora la adopción de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes y de sus Familiares por la Asamblea General de las Naciones Unidas. En la web de "Barcelona, ciudad refugio" lo recordamos haciendo balance de los flujos migratorios a través de la llamada 'ruta del Mediterráneo occidental', por la que miles de personas cruzan clandestinamente la frontera sur europea, que separa España del norte de África. Este año, más de 25.000 personas han conseguido llegar al Estado, casi el doble que durante todo el año pasado. Un total de 206 han muerto por el camino, la gran mayoría ahogadas en el Mediterráneo.

Cada vez más migrantes y refugiados intentan acceder a España de manera irregular. El goteo de pateras vuelve a ser incesante. Durante los 339 días que van del 1 de enero y al 6 de diciembre, llegaron 25.450 personas al Estado, según datos de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM). Más de tres de cada cuatro realizaron la travesía por mar.

A falta de vías legales y seguras para llegar a España, una media de 59 personas cada día este año se han puesto en manos de las mafias que trafican con personas y se han embarcado en pateras, barcas de remos, botes inflables e, incluso, en kayaks y motos acuáticas y se han aventurado a cruzar el Mediterráneo. El número de las que llegan por mar se ha incrementado mucho, un total de 19.977 personas este año, comparadas con las 8.162 del 2016. Las llegadas por tierra, vía Ceuta y Melilla, también han aumentado, pero poco, de 5.084 personas en el 2016 a 5.473 hasta el 6 de diciembre de este año.

Aunque los migrantes y refugiados que han llegado a España solo representan el 14,5 % de todos los que han llegado a Europa este año viajando a través de África, Asia y el Oriente Próximo, 176.452 personas en total, el número ha aumentado tanto durante estos meses que la OIM ha advertido de que se podría convertir en una situación de emergencia si continúa al mismo ritmo.

“España vive ahora una situación similar a la que vivió Grecia a principios del 2015, o incluso Italia antes”, alertó al portavoz de la OIM, Joel Millman, a mediados del mes de agosto. Desde entonces, la tendencia se ha mantenido entre 2.000 y 2.500 personas mensuales, con un máximo durante el mes de noviembre de más de 5.500 personas.

El incremento lo confirman los datos de la Cruz Roja, que ha atendido este año al doble de personas que el año pasado, y de Salvamento Marítimo, que interviene en nueve de cada diez rescates. Entre los meses de enero y octubre de este año, esta entidad pública dependiente del Ministerio de Fomento rescató 824 embarcaciones con 13.554 migrantes a bordo. Más que durante todo el año 2008, uno de los años peores, en el que auxilió a 12.690 personas. Si el flujo fuera regular, habría rescatado casi 3 pateras y a 44 personas cada día.

Salvamento Marítimo informa de los rescates a través de su cuenta de Twitter. Lo hace cada pocos días, a veces durante días seguidos. Unos cuantos ejemplos: el 14 de diciembre informó del rescate de 113 supervivientes y una persona muerta en tres pateras en la zona del mar de Alborán; el 10 de diciembre informó del rescate de 43 y 22 personas de dos pateras respectivamente en el estrecho de Gibraltar, y de 25 más a las que auxilió una patrullera de la Guardia Civil; el 7 de diciembre fueron 55 personas de una patera, cerca de Fuengirola.

La entidad dispone a menudo de la ayuda de la ONG Caminando Fronteras, que la alerta cada vez que una patera con personas migrantes a bordo cruza el estrecho y peligra en el mar. Esta labor, que se calcula que ha ayudado a salvar centenares de vidas, le ha valido a la activista de derechos humanos y experta en migraciones Helena Maleno, miembro de la ONG, ser acusada de tráfico de personas por un tribunal marroquí.

Desde principios de año

La tendencia al alza ya se notó desde el mes de enero: de los 1.048 “cruces ilegales” de fronteras entre Marruecos y España registrados por el Frontex durante el primer trimestre del 2016, se pasó a 4.096 durante el mismo periodo de este año. Prácticamente cuatro veces más. La mayoría de personas que consiguieron llegar a España procedían de Guinea, Costa de Marfil, Gambia, Siria y Camerún, según la policía europea de fronteras.

El incremento de las llegadas a España coincide con el descenso del flujo migratorio entre Libia e Italia, la más larga y peligrosa de todas las rutas que cruzan el Mediterráneo y por las cuales transitan en torno al 70 % de todas las personas que llegan a Europa atravesando el mar.

Entre enero y octubre de este año, las llegadas a Italia se redujeron en un 30 % en relación con el mismo periodo del 2016, según la OIM, mientras que en España se incrementaron en un 120 %. La OIM calcula que 111.393 personas han conseguido llegar a suelo italiano frente a de las cerca de 160.000 del año anterior.

La OIM destaca que muchos migrantes originarios de países del África occidental optan ahora para probar suerte vía Marruecos y España, una ruta que consideran más segura para llegar clandestinamente a Europa.

El trayecto es más corto, pero tampoco es seguro. En julio fue el escenario de una de las peores tragedias de este año en el Mediterráneo, en el que 49 personas, procedentes del África subsahariana, desaparecieron mientras intentaban llegar a la costa española. El bote de goma en el cual viajaban se encontró desinflado al oeste de la isla de Alborán, a medio camino entre la costa marroquí y la española. Solo hubo dos supervivientes.

La reducción de llegadas a Italia es consecuencia también de las medidas de cooperación con Libia que ha puesto en marcha la Unión Europea para frenar los flujos migratorios a través del Mediterráneo central. Denunciadas por las organizaciones de derechos humanos, que consideran que dejan atrapadas a las personas en Libia y expuestas a abusos y detenciones, prevén la formación y la financiación de los guardacostas libios.

La reducción de salidas desde Libia ha tenido otro efecto, y es que se ha incrementado el número de personas que llegan de manera irregular a Italia cruzando el Mediterráneo desde otros países, como Túnez, Argelia y Turquía.

Engullidos por el mar

A pesar del descenso global de migrantes que han cruzado clandestinamente el mar este año, el Mediterráneo sigue siendo la frontera más letal del planeta. La OIM efectúa el recuento de las personas muertas y desaparecidas en el intento, la mayoría ahogadas en naufragios. Cada una de las muertes de la que tiene noticia está documentada y geolocalizada sobre un mapa. No se sabe quiénes fueron pero sí cómo, dónde y cuándo murieron.

Las muertes en todo el Mediterráneo se han reducido este año en relación con el 2016. Desde comienzos de año han muerto 3.091 personas, mientras que el año pasado perdieron la vida 4.962. Con todo, el porcentaje de personas muertas en relación con el número de llegadas es más alto este año: han muerto dos personas por cada 100 que han conseguido llegar a suelo europeo.

La ruta del Mediterráneo central, hacia Italia, sigue siendo la más peligrosa y la más mortífera. Este año la sigue por primera vez con respecto a mortalidad la del Mediterráneo occidental, hacia España. El trayecto desde el norte de África hacia el Estado es el único de los tres que cruzan el Mediterráneo en el que han aumentado el número de personas muertas: de 102 en el 2015, a 128 en el 2016 y a 206 personas este año.

Fotos procedentes de @salvamentogob

Comparte este contenido

Whatsapp